Raphinha, el talentoso extremo de 29 años, ha regresado a la acción tras recuperarse de un edema en el muslo derecho. Esta es la misma área donde sufrió dos lesiones previas mientras representaba a su selección. Consciente de su papel crucial en el equipo, tanto en términos ofensivos, donde ha anotado 14 goles en 8 partidos, como en la presión defensiva que ejerce sobre los rivales, el jugador ha optado por un regreso cauteloso, respaldado por su cuerpo técnico.
Sin embargo, su vuelta al campo no ha estado exenta de dificultades. Además de su problema muscular y la necesidad de evitar una recaída, Raphinha ha tenido que enfrentar un reto adicional: el insomnio. Este problema, aunque menos visible, puede afectar significativamente su rendimiento y bienestar general.
El jugador ha manifestado que el insomnio ha sido un obstáculo que ha tenido que gestionar, lo que añade una capa de complejidad a su situación actual. A medida que se adapta a su regreso, tanto él como el cuerpo técnico esperan que pueda superar estos desafíos y contribuir al éxito del equipo en las próximas competiciones.