El 2 de octubre de 2012, el FC Barcelona logró romper una racha de imbatibilidad en el estadio Da Luz, hogar del Benfica en Lisboa. Hasta esa fecha, el equipo catalán no había conseguido marcar en este emblemático recinto, pero esa noche todo cambió.
En un encuentro correspondiente a la fase de grupos de la Champions League, el Barça, bajo la dirección de Tito Vilanova, se impuso con un claro 0-2. El primer tanto en la historia del club en este estadio fue obra de Alexis Sánchez, quien abrió el marcador y sentó las bases para una victoria convincente.
Este triunfo no solo fue significativo por el gol de Alexis, sino también por la demostración de fuerza del equipo, que mostró un juego sólido y efectivo, consolidando su posición en la competición europea.