La tarde de ayer fue un momento agridulce para Ernesto Valverde, quien recibió un homenaje por sus 500 partidos como entrenador. Sin embargo, la alegría se tornó en decepción tras la derrota del Athletic Club ante el Valencia, lo que complica sus aspiraciones europeas.
Un homenaje emotivo
Valverde expresó su gratitud por el reconocimiento: “Ha sido emotivo para mí, no lo sabía. Ha sido el mejor momento de la tarde”. A pesar de este significativo logro personal, el técnico no pudo ocultar su desilusión por el resultado. “Es una pena que no hayamos podido brindarles una victoria”, añadió.
La lucha por Europa continúa
Con esta derrota, el Athletic se aleja de la posibilidad de competir en Europa la próxima temporada. Valverde, sin embargo, se mostró optimista y reflexionó sobre el rendimiento del equipo: “Tengo la sensación de que hemos ganado en Vitoria, hemos conseguido 44 puntos y no podemos pensar que la temporada está terminada porque todavía pienso que nos hacen falta puntos”.