En un arranque electrizante, Marcus Rashford abrió el marcador para el FC Barcelona con un impresionante gol de falta directa. Apenas habían transcurrido diez minutos del partido cuando el delantero inglés se encargó de ejecutar un tiro libre tras una falta cometida por Rüdiger sobre Ferran Torres al borde del área del Real Madrid.
A pesar de que la posición del tiro parecía más adecuada para un jugador zurdo, y con la ausencia del lesionado Lamine, Rashford mostró su determinación al hacerse con el balón y colocarse donde le indicó el árbitro Hernández Hernández. Con una ejecución precisa, el delantero azulgrana optó por el disparo con su pierna derecha.
El balón voló por encima de la barrera y se dirigió a la escuadra derecha de Courtois, quien, a pesar de su estirada, no pudo hacer nada para detener el potente tiro. Este gol no solo puso al Barça en ventaja, sino que también demostró la calidad y el talento de Rashford en momentos clave.