El césped del MetLife Stadium en Nueva York, que albergará la final del Mundial en julio, ha sido objeto de controversia nuevamente. Esta vez, la atención se centra en las declaraciones de Adrien Rabiot, quien no dudó en expresar su descontento tras la victoria de Francia por 3-1 sobre Senegal.
Rabiot, mediocampista de la selección francesa, fue contundente en su crítica: “El campo… Ni siquiera sé si se le puede llamar así”. Estas palabras reflejan la preocupación de los jugadores sobre las condiciones del terreno de juego, especialmente en un evento tan importante como el Mundial.
El estado del césped ha sido un tema recurrente en los últimos días, y muchos se preguntan si estas condiciones serán adecuadas para un torneo de tal magnitud. La FIFA y los organizadores del evento tendrán que prestar atención a estas quejas para garantizar que el espectáculo no se vea afectado.