Serge Aurier, un nombre que resuena en el mundo del fútbol, ha tenido un viaje sorprendente en su carrera. A sus 33 años, el exjugador de la selección de Costa de Marfil y campeón de África ha decidido dar un giro inesperado. Después de su paso por el FC Persépolis en Irán, donde se destacó como un defensor sólido, Aurier ha asumido un nuevo rol como entrenador adjunto del equipo Sub-15 del Lens.
Sin embargo, su pasión por el fútbol lo ha llevado a tomar una decisión audaz: regresar al campo de juego. Aurier se unirá al FC Montigny-en-Gohelle, un club que compite en la Regional 2, la Séptima División del fútbol francés. Este cambio marca un contraste notable en su trayectoria, ya que ha jugado en ligas de alto nivel en Europa y ha sido parte de importantes competiciones internacionales.
El anuncio de su regreso ha generado sorpresa y entusiasmo entre los aficionados, quienes esperan ver cómo un jugador de su calibre se adapta a un nivel de competición diferente. Aurier, conocido por su velocidad y habilidades defensivas, busca redescubrir su amor por el juego en un entorno más modesto, pero lleno de pasión.