El FC Barcelona sufrió una dura derrota al caer en su quinto partido de La Liga, marcando un hito negativo al no conseguir anotar en el encuentro. Este resultado es especialmente significativo, ya que es la primera vez en 56 partidos que el equipo se marcha sin goles en el campeonato.
Lo más sorprendente es que el actual campeón de La Liga no realizó ni un solo tiro a puerta durante el encuentro contra Sivera. Esta situación refleja la falta de motivación del equipo, que ya ha asegurado el título a tres jornadas del final de la temporada.
El viaje a Euskadi llegó tras varios días de celebraciones, lo que podría haber influido en el rendimiento de los jugadores. Además, el entrenador decidió alinear un equipo lleno de suplentes, priorizando la preservación del premio Zamora para Joan Garcia, a pesar de haber manifestado lo contrario antes del partido.