Las expectativas eran altas para Iñigo Pérez al llegar al Villarreal, especialmente tras su destacada actuación en el Rayo Vallecano. Sin embargo, el inicio de temporada ha sido complicado para el equipo, que aún no ha logrado sumar una victoria en LaLiga. Con solo dos puntos de quince posibles y una derrota en su primer partido de Champions, la situación es preocupante.
Autocrítica tras la derrota
Después de la reciente caída ante el Real Betis por 1-2, Iñigo no dudó en ser autocrítico. Reconoció que no está ofreciendo el rendimiento esperado y que el equipo debe mejorar urgentemente para revertir la situación. La presión aumenta con cada partido y el técnico sabe que necesita encontrar soluciones pronto.
La afición del Villarreal sigue esperando que el equipo despierte y comience a sumar puntos, mientras Iñigo Pérez trabaja para ajustar su estrategia y devolver la confianza al plantel. La próxima jornada será crucial para el futuro inmediato del club.