El FC Barcelona volvió a la senda del éxito tras vencer al Granada con un contundente 3-0 en el estadio Johan Cruyff. Este encuentro requirió de mucha paciencia por parte de las jugadoras, ya que el equipo nazarí optó por un planteamiento defensivo que dificultó la creación de oportunidades.
Después del partido, Irene Paredes compartió su perspectiva sobre el desarrollo del juego y las dificultades que enfrentaron para romper la muralla defensiva del rival. En particular, la defensa del Barça no dudó en calificar de “clara” una de las jugadas que generó controversia: un penalti no señalado a favor de su equipo.
La jugadora expresó su frustración al respecto, subrayando que situaciones como estas pueden tener un impacto significativo en el resultado de los partidos. A pesar de las decisiones arbitrales, el equipo mostró su capacidad para adaptarse y asegurar la victoria, lo que refuerza su posición en la competición.