Los días continúan pasando y el futuro de Julián sigue sin resolverse. En los círculos deportivos, se respira un ambiente de total tranquilidad, ya que el jugador argentino parece estar manejando la situación con gran profesionalismo. Se presentó en la fecha acordada, completó la revisión médica correspondiente y se unió a los entrenamientos en el horario establecido.
A pesar de los rumores, Julián no viajó a Marsella como se había planeado. Desde el lunes, ha mantenido un perfil bajo, sin ofrecer entrevistas en las que exprese su deseo de salir del club, ni ha emitido comunicados que critiquen a su equipo. Además, no ha utilizado las redes sociales para manifestar su amor por el FC Barcelona, lo que sugiere que, a nivel oficial, no ha ocurrido nada significativo.
Por lo tanto, en la superficie, la situación parece estar bajo control y no se vislumbran cambios inmediatos en el horizonte.